Ansiedad y Sexo: pésimos aliados

por Ago 28, 2020Ansiedad, Sintomas Ansiedad, Trastornos de ansiedad0 Comentarios

La ansiedad fuera y dentro del terreno sexual

La ansiedad que experimentamos en ocasiones puede llegar a ser una reacción adaptativa, si  aparece cuando existe un peligro o riesgo real, algo de lo que nuestra mente intenta alertarnos y ponernos a salvo. Desencadenamos una sintomatología a nivel cognitivo, emocional y conductual, que nos permite alejarnos de cualquier estímulo o situación que amenace nuestra supervivencia y nuestro equilibrio. Sin embargo, no todas las respuestas que emitimos son siempre adaptativas. Por ejemplo, si se nos está inundando la casa una respuesta adaptativa sería huir de ella para sobrevivir, mientras que una respuesta inadaptativa sería quedarnos petrificados, paralizados en el mismo sitio.

El problema aparece cuando esto se convierte en un patrón o bien cuando surge en situaciones que no suponen un peligro real o no implican un gran riesgo pero nuestra mente lo magnifica. Esto acaba afectando a la calidad de vida de las personas en distintos ámbitos.

Cuándo aparece la ansiedad sexual y cómo afecta

Uno de estos ámbitos que pueden verse alterado sería el sexual, apareciendo ansiedad especialmente antes, durante y/o después de las relaciones íntimas e impidiéndonos disfrutar plenamente. También, pueden aparecer síntomas con el mero hecho de pensar o plantearse tener relaciones sexuales. Lo que en teoría es una experiencia placentera, se acaba convirtiendo en una prueba, algo que deseamos que pase pronto, o incluso algo que evitamos. Nuestra autoestima y autoconfianza se ven mermadas, llegando a ser no solo un problema individual, sino también un problema en la relación de pareja, si existe.

Las relaciones de pareja podrían verse deterioradas si no hay una buena comunicación entre ambos miembros, y si no se percibe el apoyo para solucionarlo. Estos hechos podrían causar una pérdida de interés en el mantenimiento de relaciones sexuales. Además, en caso de que existan otros problemas, como pérdida del deseo sexual, problemas de erección o eyaculación, problemas para conseguir el orgasmo o lubricar, esta ansiedad nos atraparía aun más, nuestros miedos, inseguridades y creencias irracionales se incrementarían.

Síntomas de la Ansiedad Sexual

Suelen presentarse con más frecuencia e intensidad cuando se conoce a una nueva pareja sexual, con la que aún no se ha intimado o se ha intimado poco, al cambiar de pareja o después de un largo periodo de inactividad sexual. Los síntomas son similares a los que se pueden tener en otras situaciones ansiógenas:

  • Preocupación excesiva
  • Hipervigilancia de sí mismo/a
  • Sudoración
  • Temblores
  • Taquicardia
  • Tensión muscular
  • Dificultad para respirar
  • Sensación de perder el control o de irrealidad
  • Sequedad

Causas

Según los expertos, este problema podría tener distintas raíces:

  • Traumas pasados o problemas emocionales
  • La educación sexual recibida, basada en la vergüenza y la culpa sobre el sexo
  • Mitos sexuales, por ejemplo “el hombre siempre tiene que estar dispuesto y además tener un buen tamaño” o  “sexo = coito”.
  • Ansiedad por el rendimiento, necesidad de “demostrar” que se es bueno/a, que se tiene suficiente experiencia y cumplir con las expectativas de mi pareja sexual
  • Estar expuesto a situaciones de estrés persistente, por lo que el deseo y el contacto sexual baja, se intenta “cumplir”, acortando los juegos eróticos, esto a su vez mantiene la tensión
  • Ansiedad anticipatoria, lo que llamamos “miedo al miedo”. Es decir, miedo a que aparezca esta reacción, pensamos tanto en ello que acabamos autosaboteándonos
  • Problemas con la imagen corporal, insatisfacción con el propio cuerpo
  • Déficits de asertividad a la hora de comunicarnos con nuestra pareja en la intimidad
  • Insatisfacción con la pareja
  • Otras afecciones de índole sexual (disfunción eréctil, eyaculación precoz, anorgasmia, vaginismo…) o problemas médicos (por ejemplo, desequilibrios hormonales)

Otros datos de interés sobre la Ansiedad Sexual

Recuerdo el caso de un paciente joven, que incluso evitaba tener pareja, cuando la tenía huía antes de tener relaciones al recordar experiencias traumáticas del pasado. Evitaba hablar del tema, si alguien le hablaba sobre sexo, él se sentía realmente incómodo e intentaba cambiar de tema, se avergonzaba de lo que le pasaba, de no poder tener una conversación de este tipo y de no poder disfrutar de su vida sexual como sus iguales. Cabe destacar que un alto porcentaje de los casos tiene buen pronóstico, si se ponen en manos de especialistas, es decir, no tiene porqué convertirse en algo crónico. De hecho, puede ser algo puntual así como aparecer a cualquier edad.  A veces desaparece por sí sola cuando hay un mayor conocimiento de la pareja sexual y toman confianza o bien, cuando se ha superado la etapa estresante.

Es un problema que se da tanto en hombres como en mujeres por partes iguales, pero afecta de manera distinta, mientras que en hombres se puede hacer evidente ante la dificultad para mantener una erección, en mujeres hacerse notoria una lubricación insuficiente.

Intervención

En primer lugar, se recomienda consultar con un médico para descartar que lo que ocurre se deba a un problema físico o esté provocado por algún medicamento prescrito.

Antes de que se convierta en un problema persistente, existen estrategias de prevención que aplicar con el fin de que no afecte a las relaciones actuales o futuras, y para que nuestra autoestima no se vea perjudicada. Cuando el problema persiste, es recomendable acudir a un/a sexólogo/a o terapeuta de parejas, en una adecuada intervención se trabajarán a distintos niveles:

  • Indagar en el origen, la causa principal nos dará las claves de la intervención
  • Fomento de la autoestima, trabajar complejos
  • Seguridad en sí mismo/a
  • Control de estrés
  • Confianza en la pareja
  • Educación sexual
  • Habilidades de comunicación
  • Estrategias cognitivas: cuestionar los propios pensamientos catastróficos, sustituirlos por otros más adaptativos, control de dichos pensamientos…
  • Tratamiento de los problemas emocionales y procesamiento de las experiencias traumáticas, si las hubiera
  • Habilidades de relajación
  • Técnicas de desactivación fisiológica
  • Conocimiento y cuidado del propio cuerpo
  • Empatía

En Psicólogos Málaga PsicoAbreu, contamos con un equipo cualificado que pueden ayudarte a resolver tu problema. Si tienes cualquier duda o consulta, no dudes en contactarnos.

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